A última hora y en medio de multitudes, algunos bogotanos se arriesgaron a comprar regalos y ropa.

San Victorino, en el centro de Bogotá, y los San Andresitos se llenaron de vendedores y clientes que, en medio del afán por las compras, se olvidaron de las normas básicas de protección.

La venta informal acaparó la mayoría de los compradores, no solo por los bajos precios, sino porque en la calle no existe el pico y cédula.

Mientras, la indisciplina reina en las calles y los contagios en la capital siguen subiendo. Hoy la ocupación de UCI por COVID-19 llegó al 64.7 % y la ocupacion total al 77 %.