El acuerdo que nace a la vida jurídica con la firma de la alcaldesa Claudia López desincentiva las corridas de toros en la capital del país.

A partir de este jueves quedará prohibido el uso de elementos cortopunzantes que hieran o causen la muerte del toro durante el espectáculo taurino.

Además, se reduce de ocho a tres fechas anuales la temporada taurina en Bogotá.

Los organizadores de las corridas tendrán mayores cargas tributarias, pasarán de dar el 10 % al 20 % sobre la venta de la boletería y tendrán que destinar el 30 % de la publicidad para informar sobre el sufrimiento del animal.

Los taurinos estaban a la espera de la sanción del acuerdo para emprender las acciones legales contra la iniciativa aprobada por unanimidad en el Concejo de Bogotá.