Continúa el riesgo para 242 familias, de las cuales 13 pasaron la noche en la calle, ante la alerta generada por un posible deslizamiento de tierra en el barrio Caracolí, localidad de Ciudad Bolívar en Bogotá, donde tienen sus improvisadas viviendas.

La montaña donde se encuentran sus casas tenía una grieta de 50 centímetros de ancho, pero hoy amaneció con un poco más de un metro, lo que podría generar un desastre mayor. 

La Caja de Vivienda Popular invitó a los habitantes del sector en riesgo a un cambio temporal de vivienda pagado, mientras son reubicados. 340 han accedido, mientras que las otras se niegan a hacerlo a pesar de la alerta.

El director de la Caja de la Vivienda (e) César Henao y la directora de Reasentamientos Isis Díaz, se encuentran en el sector evaluando la situación.

Según la Caja de Vivienda Popular, “Caracolí no es un lugar apto para vivir dignamente”, el frío inclemente se introduce por las latas, tejas de zinc y el cartón de las improvisadas viviendas y cubre a los habitantes que viven en la oscuridad.

Las casas no tienen ventanas y los rayos del sol se mezclan desde los orificios de los techos, por donde también escurre el agua durante el invierno. El piso es de tierra, la humedad deambula y los servicios públicos escasean. Los que hay, lo dicen los habitantes, son ilegales.

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