Un nuevo caso de intolerancia se registró en el sur de Bogotá, un arrendador de un local comercial acabó con la vida de un joven de 23 años.

El arrendador le propinó un disparo en el pecho al joven, hijo de su arrendataria, en medio de una discusión por el aumento del arriendo de su propiedad.

Según la madre del menor identificado como Andrés Felipe Riaños, la señora Ángela Pedraza, el arrendador pretendía cobrarle 1 millón de pesos más por el arriendo mensual de un local.

Este, está ubicado en el barrio Madelena y fue inicialmente arrendado por 200 mil pesos, pero luego de que unos inquilinos del segundo piso se fueran de la vivienda, el hombre pretendía cobrarle más a la familia Pedraza Riaños.

Yo conseguí otro sitio para donde irme, ya me había sacado las cosas de allá. Yo ya me había pasado para otro local y él llegó hasta allá a agredirme”, narra Ángela.

En el lugar se presenta una discusión donde los hijos de la exarrendataria intervienen, entre ellos un menor de edad, y ahí es cuando el hombre saca un arma de fuego y acaba con la vida del joven de 23 años, Andrés Felipe.

El sujeto identificado como Claudio Pompeyo, fue detenido en un intercambio de disparos por la Policía Nacional, pero luego se fugó de la estación de Ciudad Bolívar.

La familia Pedraza Riaños teme por su seguridad, por lo que piden la colaboración de la Policía Nacional para capturarlo al sujeto y así hacer justicia.