La Alcaldía de Bogotá publicó el proyecto de decreto que fija las reglas de juego para el manejo de la protesta social, tanto para la policía, como para los manifestantes.

El documento, que está publicado para comentarios, establece el diálogo como el principio fundamental y solo autoriza la intervención de la fuerza pública cuando se registren hechos de violencia que pongan en riesgo la integridad de manifestantes, transeúntes o fuerza pública.

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Además del principio de diálogo, se menciona el principio de prevención que significa la verificación de armamento e identificación policial por parte del ministerio público antes de cualquier intervención.

El documento busca proteger y garantizar el derecho de los manifestantes, pero también establece deberes y prohíbe el uso particular de municiones explosivas, tóxicas, expansivas y de fragmentación y advierte que los asistentes a las marchas se deben abstener de lanzar elementos contundentes como piedras, botellas o similares que puedan afectar la integridad física de los participantes.

Además, reitera la prohibición del uso de armas de fuego por parte de la policía “el personal uniformado de la policía nacional que intervenga en manifestaciones públicas y pacíficas no podrá portar ni hacer uso de armas de fuego durante la prestación del servicio citado”, señala el documento.

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Otros de los temas novedosos son el principio de no estigmatización y el principio de enfoque de género, el primero le exige a las autoridades distritales y de policía no generalizar ni fomentar la estigmatización de los organizadores, además deben abstenerse de hacer señalamientos sobre la relación de los manifestantes con grupos armados al margen de la ley y el segundo está orientado evitar, prevenir y sancionar cualquier otra forma de violencia que atente contra personas con orientaciones sexuales diversas.

El protocolo crea una mesa de seguimiento para casos de abuso de autoridad, una ruta de atención a mujeres víctimas de violencias en manifestaciones y garantiza la participación de los organizadores de las marchas en los puestos de mando unificado.