La Policía de Bogotá puso al descubierto una estructura criminal conocida como “Los Rapiños”, conformada por tres hombres y una mujer, que se habían dedicado a hurtar productos en supermercados de pequeña y mediana superficie.

Una de las técnicas que utilizaban para llevar a cabo sus delitos, era utilizar fajas, para camuflar los elementos que se hurtaban, principalmente alimentos, productos de aseo y licores, que posteriormente eran vendidos en puestos informales que ubicaban en el centro de la ciudad.

También utilizaban las denominadas “bolsas biónicas”, que desvían la señal de los sistemas de seguridad, ubicados en las puertas de los establecimientos, para evitar que la alerta los delatara.

Según la investigación, esta estructura delincuencial sería responsable de al menos 10 hurtos de supermercados en los últimos tres meses, que superan los 20 millones de pesos.

Además, son reincidentes en este delito. La Policía los ha capturado varias veces y tienen al menos 45 anotaciones por hurto.