El soldado del Ejército fue capturado por la Policía cuando salía de Bogotá en una camioneta oficial, con 62 granadas y 145 proveedores para fusil.

Según las investigaciones, el armamento iba a ser vendido a un grupo armado ilegal.

El soldado se desempeñaba como ayudante de una oficial que ocupa un alto cargo en el Ejército.