Hoy en Bogotá cerca de 2.000 personas privadas de la libertad están en estaciones de Policía y URIs (Unidades de Reacción Inmediata).

Esta cifra significa que hay un hacinamiento de más del 130 % que representa una afectación a la calidad de vida y derechos humanos de la población privada de la libertad.

En un proceso acompañado por la Personería de Bogotá, la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo, la Cárcel Distrital habilitó 120 cupos para trasladar a personas sindicadas que están en esos sitios de reclusión. Con esta decisión se busca reducir el hacinamiento.

Según explicó el secretario de Seguridad, Convivencia y Justicia, Hugo Acero, el Distrito espera los listados con los nombres de los privados de la libertad que están sindicados y que aplican para ser llevados al pabellón destinado en la Cárcel Distrital.

Para ese traslado, estas personas tendrán que pasar por un proceso de selección y aplicación de pruebas COVID-19, con el fin de garantizar su salud y la de los actuales privados de la libertad que se encuentran en el centro penitenciario.

Acero explicó que lo que se espera es que la Distrital no sea la única cárcel que reciba estos traslados, sino que los centros carcelarios nacionales también reciban privados de la libertad de estaciones y URIS.

En la actualidad, 193 personas privadas de la libertad que ya recibieron condena y se encuentran en la Cárcel Distrital, entre ellas 10 mujeres, deberán ser trasladadas a cárceles nacionales con el cumplimiento de todos los protocolos de bioseguridad.