Después de 10 días en el Hospital San Blas, Raúl Alirio Saavedra, no pudo tener contacto alguno con su familia.

A través de seis kioscos virtuales, con una videollamada y después de ser trasladado al Centro Transitorio Hospitalario ubicado en Corferias, pudo tener conexión con Gladys Peláez, su esposa.

“La atención a mi esposo me ha parecido muy buena, el sistema de videollamadas me parece excelente, como no nos podemos ver, hablar, ni abrazar, me voy satisfecha por poder verlo por más de 15 minutos”, manifestó Gladis Peláez.

Es importante recordar que los teléfonos celulares de uso personal, no están admitidos para los usuarios en el Centro Hospitalario, con el fin de evitar la propagación del coronavirus.

Adicional a este servicio, los visitantes reciben atención personalizada por parte de los médicos para conocer el estado de salud de sus familiares, en cubículos que garantizan la privacidad.