Niños vendiendo bolsas para la basura, padres usando a sus hijos para pedir limosna en las calles y hasta menores usados para vender alucinógenos, es el panorama que por años ha atacado la sociedad del país.

Solo en Bogotá la cifra para este año sería de 50 mil niños menores de 14 años usados para trabajar en las calles.

La zona donde se concentra mayormente la problemática es en el centro de la capital, en segundo lugar, aparece la localidad de Teusaquillo, justo en la zona de Galerías, la Zona T y la Zona G; Suba es el tercer lugar donde más se presenta este flagelo y, por último, aparece San Cristóbal en la plaza de mercado del 20 de julio.

Justamente, en las últimas horas en el departamento de Cundinamarca las autoridades encontraron a 15 niñas, 13 niños y seis adolescentes en condición de mendicidad.

En operativos de control también 10 niños y 14 adolescentes se encontraban trabajando en las calles.

La problemática es tan grande que la ONU hace un llamado cuando la pobreza aumenta un 1 %, el trabajo infantil aumenta un 0,7 % en algunos países.

Si no se toman medidas de protección social, factores como el cierre de escuelas, la muerte de padres y madres, la reducción de remesas, la falta de trabajo en general y el aumento de las labores informales, dejarán millones de niños en el mundo expuestos a la explotación, la trata de personas, y el trabajo forzado.