La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, reconoció este miércoles que se cometió un «error» en la atención de Alejandra Monocuco, una mujer transgénero que murió el 29 de mayo tras la presunta negligencia de funcionarios de la alcaldía, que se habrían negado a atenderla y transportarla en ambulancia por tener VIH.

«Pedí que se investigara la muerte de Alejandra. Hubo error, quizá estigma, en todo caso un servicio inadecuado que de haberse hecho bien quizá le habría salvado la vida. A la familia y amigos de Alejandra mi abrazo y la certeza de que me encargaré que haya #JusticiaParaAlejandra», indicó López a través de un mensaje en su cuenta de Twitter.

Alejandra pidió ayuda al teléfono de emergencias «al sentirse ahogada pero la ambulancia llegó 40 minutos después del llamado de urgencia» y supuestamente al enterarse de que tenía VIH no fue atendida, denunció la Red Comunitaria Trans.

«A las 3:00 de la mañana falleció Alejandra, trabajadora sexual trans del barrio de Santa Fe, después de que una ambulancia se negó a prestarle el servicio médico al contarle que ella vivía con VIH. En este momento sigue su cuerpo en su habitación, murió ahogada y sin atención médica», agregó la organización el día de la muerte de Alejandra.

La Red Comunitaria Trans también aseguró que tardaron 15 horas en levantar el cadáver.

La muerte causó una ola de indignación en Colombia, en donde artistas y personalidades públicas pidieron justicia para Alejandra.

El procurador general de la Nación, Fernando Carrillo anunció en días pasados que abrió investigaciones por «los presuntos hechos irregulares que rodean la muerte de Alejandra Monocuco».

La versión que dio en su momento el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias fue que atendieron los llamados, pero supuestamente la mujer se había negado a ser trasladada a un centro asistencial.

Frente a esto, la Secretaría de Salud aseguró entonces que la acompañante de Alejandra firmó un documento «evitando el traslado al hospital», documento que ahora reconocen que no existía.