Dada la grave situación financiera del SITP, operadores empezaron a desmontar rutas. En las últimas horas, SUMA que sirve a la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, dejó de operar ocho rutas que movilizaban 13.500 personas.

La misma medida desesperada la estaría implementando otros operadores como Tranzit.

Los concesionarios advierten que de no haber pronta solución a la crisis, podría avecinarse un desmonte masivo de rutas.  

La situación es tan grave que los proveedores ya no le fían al sistema, incluso, Terpel había suspendido el suministro de combustible el pasado viernes, lo que obligó a la intervención de TransMilenio para prolongar la espera.

Lo cierto, es que la paciencia se acaba y las esperanzas están puestas en un “otrosí” que salvaría el sistema, documento que el Distrito se comprometió a firmar el 28 de febrero pero no fue así.

La propuesta, según los operadores, estaba soportada en fuentes inciertas como la aprobación en el Plan de Desarrollo del cobro por congestión, de parqueo en vía y del recaudo del 60 % de las multas de tránsito.

Este viernes habrá una reunión clave para el futuro del SITP, los siete operadores se reunirán con el Distrito. La reunión en la que firmaría el salvavidas tendrá lugar en la Alcaldía de Bogotá.

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Diana Giraldo