La vida de Víctor Quintero pasó de la alegría a la profunda tristeza este fin de semana, cuando su esposa Gina Ozuna, de 32 años y su bebé murieron en extrañas circunstancias mientras daba a luz en el hospital de Kennedy en Bogotá.

Lo más visto: Gremios médicos en Medellín piden con urgencia cuarentena total

“Queremos que nos digan qué paso, a mí me llamó un doctor a decirme que mi hija estaba viva, que estaba bien en neonatos y cuando llegó la encuentro muerta”, aseguró Víctor.

Una complicación en el parto fue la explicación que recibió de parte de los médicos, pero al revisar el celular de su fallecida esposa se llevó una sorpresa.

“En el celular de mi esposa encontramos una foto de ellas dos vivas, después del parto, la bebé se aprecia con su primera muda al lado de su mamá, no sabemos qué pasó”, agregó.

 

Vea también: Así operará TransMilenio durante el toque de queda nocturno en Bogotá

Pero la pesadilla no acaba, no ha podido darle el último adiós a su esposa e hija, los cuerpos no se los han entregado, al parecer, por sospecha de COVID-19.

“La secretaria de Salud me llamó a decirme que le iban a hacer la prueba del COVID-19 a las dos y ya estaban diciendo que mi mujer tenía tos”, explicó Víctor.

La familia reconoce que era un embarazo de alto riesgo, Gina tenía miomas, por lo que pidieron que se le practicara una cesárea, pero le hicieron parto natural.

Conozca más: Variantes de COVID-19 del Reino Unido y Brasil ya circulan en Antioquia

El hospital se limitó a expedir un escueto comunicado, que deja más dudas que certezas, no explica lo sucedido y solo asegura que se activaron todos los protocolos asistenciales.

“Nuestra misión es procurar la conservación de la vida hasta las posibilidades que la ciencia y experticia médica lo hagan posible… Activamos todos nuestros protocolos asistenciales”, señala el documento.