Con el reinicio de las cuarentenas sectorizadas, el drama del hambre se reavivó en algunos barrios de Bogotá.

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Con trapos rojos residentes en la localidad de Usaquén claman por ayudas y alimentos. Decenas de familias se han quedado sin un sustento.

Una de las historias que conoció NotiCentro 1 CM& fue la de María Claudina Lugo, de 82 años, y quien tiene su nevera completamente vacía desde hace mucho tiempo.

A su edad tendría que tener una buena alimentación, pero debido a la pandemia ya no puede salir a rebuscar sustento.

Su situación no es diferente a muchas otras personas de la localidad de Usaquén, donde el trapo rojo va en camino de convertirse en un símbolo de la pobreza y del hambre.