Antes de la pandemia 700 gimnasios estaban registrados en Bogotá, pero por la crisis económica por la COVID-19, el 30 % de ellos entraron en quiebra. 

Los dueños de los 490 gimnasios que quedan hoy están desesperados. Aunque el Distrito dio vía libre para funcionar a cielo abierto, el 80 % no cuenta con infraestructura para prestar sus servicios en esta modalidad.

«¿Cómo sacamos máquinas? ¿dónde está la seguridad? ¿el costo y la infraestructura? no nos da», dijo Mauricio Vásquez, dueño de uno de estos establecimientos.

También aseguran que el clima en la capital no da para realizar ejercicio al aire libre todos los días.

«Bogotá es una ciudad donde llueve 181 días al año según el Ideam, en octubre solamente llueve 21 días al mes», explicó Gigliola Aycardi, representante de Gimnasios Unidos por Colombia.

Los protocolos de bioseguridad en el interior de estos lugares ya están adaptados, solo piden que se autorice su reapertura. Las pérdidas del gremio ascienden a más de 200 mil millones de pesos.