Un verdadero drama viven algunos pacientes con comorbilidades que deben permanecer en casa por la pandemia, además de ser la población con mayor riesgo de contagio, algunos han perdido su trabajo.

Juan David Riaño es un joven de 20 años que sufre de hipertensión renovascular, y que tuvo que dejar su empleo, pues la empresa no le permitió teletrabajar.

«Se está tratando de priorizar todo el proceso de la cirugía porque dentro de poco me quedo sin seguro médico. Todo este proceso laboral me está afectando porque no puedo incurrir a buscar trabajo», relató.

Juan David vive con su abuela y un hermano menor que fue diagnosticado con hidrocefalia; él era el único sustento de la familia.

Además, denuncia que la Eps a la que está afiliado no le ayudó con una incapacidad para trabajar desde casa.

«La Eps nunca me emitió una incapacidad desde el día 3 de julio del presente año, día que me enviaron a aislamiento por presentar síntomas de COVID-19», dijo.

En Bogotá hay 779.559 personas que sufren de hipertensión y que hoy luchan porque su salud no se agrave en medio de la pandemia.

La Eps respondió que agilizará el proceso para la operación de Juan David.