Karen Suárez con tan solo 22 años de edad vivió una de sus peores experiencias por una noche de tragos que terminó en una UCI, pues la joven compartió con varios familiares.

A su corta edad tuvo que entrar a urgencias por síntomas relacionados con el coronavirus.

A pesar que no padecía de enfermedades crónicas, ni tenía comorbilidades, la joven tuvo que ser remitida inmediatamente a la Unidad de Cuidados Intensivos, pues sus pulmones comenzaban a afectarse gravemente y según el dictamen médico, si no se intervenía con rapidez, podría morir.

Karen recibió ventilación mecánica y por poco tuvo que ser intubada.

La joven vio morir a pacientes que estaban a su lado, porque infortunadamente no superaron la batalla contra el virus.

Mientras se recupera en una UCI, envía un mensaje a todos los ciudadanos a que no dejen atrás las medidas del autocuidado.

Ella nunca pensó que el COVID-19 la fuera a afectar de esa manera, por su corta edad y por aparentemente estar bien de salud.