«El ciclismo está prosperando en Colombia en medio de la pandemia, pero los ciclistas están tomando cursos de defensa personal para lidiar con conductores agresivos», dice el diario británico The Guardian.

Andy Villalba, quien trabaja en un taller de bicicletas en Bogotá contó cómo en medio del ‘boom’ del ciclismo y de robo de bicicletas, empezó a impartir talleres de seguridad vial y autodefensa.

“Bienvenidos a Bogotá”, dijo Villalba, quien ha perdido la cuenta de las veces que ha sido amenazado por su bicicleta. «La capital ciclista de la muerte».

Para el diario, el ciclismo profesional es el deporte más exitoso del país: los ciclistas de élite han ganado medallas en giras por Europa y el año pasado Egan Bernal se convirtió en el primer colombiano en ganar el Tour de Francia.

Sin embargo, los ladrones de bicicletas y los conductores homicidas los obligan a defenderse con clases de defensa personal y armas.

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Algunos de ellos han comenzado a llevar bates de béisbol para protegerse. «Es necesario en algunos de los barrios más duros de las afueras de la ciudad», manifestó Jaime Mercho, un entusiasta.

Según la entrevista a Villalba, este aconsejó a los ciclistas crear una red de compañeros ciclistas, que eviten los carriles bici lentos por la noche y cubrir cualquier marca cara en sus bicicletas con pegatinas.

El reportaje se dio a conocer tras la muerte de José Antonio Duarte, un guardia de seguridad de 56 años, que fue arrollado por un conductor de camioneta mientras cruzaba un puente en Chía.

Las imágenes del incidente se volvieron virales en redes sociales, pues mostraban a la camioneta arrollar al usuario, quien por el impacto cayó del puente.

Entre enero y septiembre de este año se han reportado 8.023 casos de robo de bicicletas, un 36% más que en el mismo período del año anterior.