Chorros de agua se filtran por el techo de varios salones del colegio INEM de Kennedy, en el suroccidente de Bogotá. Las goteras son de tal magnitud que los niños de tercero y cuarto de primaria tienen que correr para evitar que el agua alcance sus cuadernos.

Pero la humedad no es el único problema para el INEM, un aviso en su puerta principal en el que se lee: ¡El INEM se cae!, alerta sobre los problemas de infraestructura que padece. 

La Secretaría de Educación reconoció los problemas en el colegio y aseguró que trabaja en el mantenimiento, no obstante, advirtió que la institución educativa fue negligente en invertir los recursos que gira el Distrito para hacer arreglos de techos, canaletas y paredes.

Los salones que están en peores condiciones son los de artes, sociales y matemáticas.

El Distrito espera apropiar recursos en 2019 para mejoras estructurales.