A la intemperie permanecen más de 80 soldados retirados y reservistas de la fuerza pública en el centro de Bogotá.

La mayoría son soldados heridos en combate, sin trabajo, sin vivienda, con problemas de salud y cuyo único reconocimiento es un salario mínimo cada mes.

A dos cuadras del Congreso de la República donde se adelantaba la moción de censura contra el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, también se sentía el inconformismo de los reservistas quienes piden una mesa de diálogo.

Los militares que se tomaron la carrera 8 entre las calles 11 y 12, permanecerán en su protesta hasta que haya soluciones concretas.