Mónica Julieth Garzón, una joven de 24 años de edad, quien quedó sin empleo por la pandemia del COVID-19, fue víctima de un millonario robo por internet.

Ante su crítica situación financiera decidió emprender un negocio con los tres integrantes de su familia.

Con una baja inversión empezaron a comprar a un proveedor overoles de bioseguridad y tapabocas.

Buscaban obtener una utilidad y por ello vendían los elementos por internet, allí fue contactada por un sujeto.

“Lamentablemente fuimos víctimas de estafa, una persona que dice ser funcionario de la Alcaldía de Chía y que trabaja para las alcaldías locales”, dice Mónica.

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Con esfuerzo y pidiendo a su proveedor no cobrar por adelantado hizo la transacción comprometiéndose a pagar apenas le ingresara el dinero.

Una falsa transacción le hizo ver que en su cuenta ingresó la millonaria suma.

El dinero habría ingresado a la cuenta mientras se entregaba la mercancía, minutos después, la transacción fue cancelada.

Mónica, ahora debe pagar a su proveedor la millonaria suma de dinero, sin tener ingresos y pasando necesidades en esta cuarentena.