Una fuerte polémica se presenta entre la alcaldesa de Bogotá y los comerciantes de Corabastos, ya que la mandataria catalogó como foco de contagio, centro mayorista de extorsión a campesinos y una calamidad en temas urbanísticos y de movilidad a la Central de Abastos.

La alcaldesa aseguró que en la Central no hay suficientes unidades de lavamanos y de baños para los operarios, comerciantes y personas que ingresan a comprar víveres en medio de la pandemia.

El gerente de Corabastos descalificó estas afirmaciones y aseguró que no es cierto y que en los últimos años no se han registrado denuncias por extorsión.

Las directivas confirmaron que ya van más de 178 contagiados y cinco muertos por coronavirus.

A partir del próximo lunes, cuando la localidad de Kennedy inicie la cuarentena estricta, se tomarán nuevas medidas restrictivas en la Central Mayorista, la cual no podrá superar el 50 % de su ocupación y se contempla el cierre de algunas bodegas y algunas puertas para ingreso y salida de los comerciantes.

La medida de pico y puesto y pico y cedula continúan vigentes.