En las últimas horas fue aprobado en el Concejo de Bogotá un proyecto de acuerdo que busca que los parques de Bogotá cuenten con equipamientos para que las personas con discapacidad puedan disfrutar y estos escenarios sean totalmente incluyentes.

El proyecto dictará lineamientos para la adopción de medidas de inclusión, acciones afirmativas y de ajustes razonables por parte de la administración, que permitan el acceso real y efectivo de personas con discapacidad para el disfrute de parques recreativos y escenarios deportivos.

Es el caso de María Teresa Garzón, adulta mayor, dice que es desde hace muchos años es el bastón y el aliento de su hermano menor, un hombre especial.

«Es muy difícil atender a una persona enferma, atender a una persona en condición de discapacidad», señaló.

Cuando no le dan sus propios “achaques”, como ella les llama, lo acompaña a sus terapias en el gimnasio inclusivo del parque Cayetano Cañizares.

En el mismo lugar se encuentra David Sánchez, un estudiante de ingeniería industrial de 24 años que hace un poco un grave accidente de tránsito que casi acaba con su vida y la de sus esposa y, por supuesto, su vida dio un vuelco de 180 grados .

«Es muy difícil el tema de inclusión. Yo estudio en una universidad que no está adecuada para personas como yo», contó.

Dice que la ciudad en general no es incluyente, el país no es incluyente y que no basta con adecuar el mobiliario de los parques porque todo debe empezar por cambiar la conciencia de la gente.

«A veces me he quedado hasta dos horas tratando de tomar un taxi y no nos llevan, por la silla de ruedas o porque creen que se complican».

Pese a la implementación de proyectos para mejorar la calidad de vida de las personas en condición de discapacidad, entidades y algunos miembros de esta población consideran que aún no existe un verdadero aporte a su bienestar. El Estado debe garantizar los derechos sus derechos.