Llegaron a Bogotá desde todos los rincones del país, son profesores provisionales desde hace 10, 15 y hasta 20 años en las principales zonas de conflicto y así siguen sin un contrato fijo.

‘’Queremos que se reconozcan nuestros derechos, llevamos más de 10 años educando a los niños en las regiones más difíciles, dicen que ya no hay conflicto. Qué tristeza que ahora no nos tengan en cuenta y que no nos reconozcan como víctimas’’, dice Jazmín Guerrero una de las profesoras que marcha en símbolo de protesta.

En palabras de la profe Jazmín ellos fueron los únicos que arriesgaron la vida por llevar la educación a los niños.

‘’Ni siquiera la ministra nos ha dado la cara, envía a sus delegados pero no nos recibe a nosotros, somos educadores hemos dado la vida, hemos representado al Gobierno en estas regiones’’, aseguró.

Dicen sentirse desplazados pero el mismo Gobierno a quien acusan de no cumplir los acuerdos de paz, según los cuales debían ser nombrados en propiedad.

Por ahora dicen que se van a quedar en Bogotá, representan a más de 8.000 docentes de las regiones que se encuentran en la misma y difícil situación.