Otra de las localidades afectadas por el hambre que dejan las cuarentenas estrictas sectorizadas es Suba. Está localidad completa 10 días en confinamiento y las consecuencias son evidentes.

En el barrio Bilbao son más de 100 familias afectadas quienes claman por ayudas.

Una de las decenas de historias es la de esta familia conformada por 13 personas, todos ellos deben pasar la noche en una habitación de 4 metros por 3.

El llamado es el mismo y los trapos rojos siguen siendo símbolo de la extrema pobreza.

Fundaciones y ciudadanos de buen corazón pueden llevar las ayudas directamente a esta zona de la capital.