La Alcaldía de Bogotá suspendió 10 obras ilegales que se estaban construyendo en los cerros orientales de la ciudad.

Además de generar graves afectaciones al medioambiente y poniendo en riesgo a la comunidad de Lomitas en Usaquén y la de algunos predios ubicados en zona rural limítrofe del municipio de La Calera, Cundinamarca.

Las construcciones vienen generando serias afectaciones a la línea de reserva forestal que se encuentra protegida tras una sentencia del Consejo de Estado.

 

 

El medioambiente no se negocia. Estamos hablando del pulmón de Bogotá y debemos cuidarlo”, indicó Luis Ernesto Gómez, secretario de Gobierno.

Las obras ilegales entrarán en una etapa procesal que definirá su demolición y la multa que podría estar entre los 4,3 y 175 millones de pesos e implicaciones penales.

 

 

Durante el último año se han realizado 110 operativos en las localidades aledañas a los Cerros Orientales.

De estas se han suspendido 51 construcciones por afectación a esta zona de reserva natural.

Las entidades que participaron en el operativo fueron la Secretaría Distrital de Gobierno, la Alcaldía Local de Usaquén, la Secretaría de Hábitat, la CAR y la Policía Nacional.