Un grupo de investigadores de la universidad estatal de Arizona y el Mit descubrió lo que sería el rastro más antiguo de la formación de las estrellas. El hecho habría ocurrido 180 millones de años después del Big Bang.

Las primeras estrellas comenzaron a iluminar el universo unos 180 millones de años después del Big Bang, tiempo que coincide con las primeras evidencias de la existencia de hidrógeno en el universo y que han sido detectadas por un grupo de científicos, según publica la revista Nature.

Tras 12 años de investigaciones, astrónomos rastrearon esas señales hasta 180 millones de años después del Big Bang, lo que las convierte en las primeras evidencias de hidrógeno observadas.

Tras el Big Bang, el universo era un lugar oscuro, en el que no había estrellas ni galaxias y estaba principalmente lleno de gas hidrógeno neutro. Tuvieron que pasar entre 50 y 100 millones de años para que la gravedad fuera tirando de las áreas más densas de gas hasta que empezó a formar estrellas.

En ese entonces, el gas estaba en un estado que solo habría sido posible en las primeras estrellas, las cuales surgieron en un Universo desprovisto de luz y emitieron radiación ultravioleta que interactuaba con el hidrógeno circundante.