23/11/2017 

En Colombia expertos revelaron que la Armada tiene cuatro submarinos de características similares a las del argentino San Juan y explicaron las circunstancias en las cuales puede producirse una explosión dentro de un sumergible convencional.

Submarinos como el argentino San Juan, de fabricación alemana en los 80’s, son catalogados convencionales. Expertos como el almirante retirado, José Ignacio Rozo, quien duró 37 años en la Armada y trajo al país el primer sumergible, explicó que Colombia tiene cuatro submarinos de las mismas características.

“Los cuatro submarinos que tiene la Armada Nacional son construidos en astilleros con la misma tecnología con que son construidos los submarinos argentinos, tengo entendido que el San Juan es de la década del 80 , los nuestros son de la década del 70 y tienen las mimas características, equipos semejantes”, aseguró.

¿Pero por qué puede ocurrir una explosión dentro de un submarino convencional?

La respuesta la dio el contralmirante Francisco Cubides, director de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla de Cartagena.

“Puede ocasionarse por la entrada de agua de mar al compartimiento de las baterías, este contacto entre los ácidos de las baterías y del agua del mar provoca una reacción química que inicialmente genera cloro en gran cantidad que es tóxico y segundo, provoca una explosión”

La explosión, por supuesto, puede averiar el casco y según su intensidad afectar a los tripulantes.

El retirado almirante Rozo es categórico al advertir que transcurrido este tiempo se están acabando las expectativas de vida.

“Se están acabando las expectativas de un submarino, estanco todavía, con una atmósfera respirable, se dice que se está culminando esa expectativa, eso podría extenderse uno o dos días más. Esos submarinos son ligeramente más grande que los nuestros”, agregó.

El incidente de Argentina provocó que por primera vez se active un plan de búsqueda y rescate diseñado a nivel mundial por los países que tienen fuerza submarina, luego del desastre ocurrido en el año 2000 tras el hundimiento del submarino ruso Kursk, donde murieron 118 tripulantes.

Ómar Jaimes CM&