A los 74 años murió Muhammad Ali, nacido como Cassius Clay. Tan letal con las palabras como con sus golpes, titiritero del ring y un hombre que se hizo célebre por una personalidad a prueba de convencionalismos.

Ali, quien afirmaba que volaba como mariposa y picaba como abeja, estuvo en Bogotá en noviembre de 1977 en un combate de exhibición frente a Bernardo Mercado que disfrutaron cerca de 15 mil espectadores.