22 horas después de haber ganado el salto triple, Caterine Ibargüen recibió su medalla de oro en el estadio olímpico de Río. El trabajo de tantos años recibió su recompensa.

Caterine no cantó el himno, pero sus ojos se inundaron de emoción, La atleta antioqueña pasó la mayor parte del día descansando en su habitación y pospuso la rueda de prensa que había organizado la delegación colombiana.