El ciclista Biniam Girmay pasó a los libros de historia del ciclismo de ruta: se convirtió en el primer corredor nacido en África en ganar una etapa de una gran vuelta al consagrarse en la etapa 10° del Giro de Italia, el pasado martes.

Sin embargo, Girmay, que es oriundo de Eritrea y forma parte de la escuadra Intermarché-Wanty-Gobert Matériaux, tuvo que abandonar la carrera por una insólita razón; se lesionó el ojo al sacar el corcho de la botella de champán que premia al ganador de etapa.

La celebración del corredor africano le terminó jugando una muy mala pasada, cuyo resultado fue el más caótico pensado.

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La cadena televisiva Eurosport logró documentar el instante en que Girmay logra descorchar la botella; el objeto sale disparado y, con muy mala fortuna, golpea abruptamente su ojo izquierdo. Pese al fuerte impacto, Girmay logra levantar el champán y, como es tradición, lo rocía al público y lo deja en el suelo.

Birmay deja una de las tres grandes vueltas ciclísticas al superar al neerlandés Mathieu Van de Poel (Alpecin) en un emocionante sprint al cierre de la etapa que inició en Pescara y culminó en la localidad de Jesi, en Ancona (196 km).