La mejor atleta del planeta, Caterine Ibargüen, fue recibida en la tarde de este miércoles en la Casa de Nariño con honores propios de un jefe de Estado y fue presentada por el presidente Iván Duque como “una historia de inspiración” para los colombianos.  

La deportista antioqueña ingresó al palacio presidencial por el Patio de Armas y caminó sobre una alfombra roja acompañada por el gobernante y la primera dama, en un protocolo que solo se brinda a los representantes de gobiernos extranjeros.

Ibargüen, distinguida como la mejor atleta del mundo este año, hizo esfuerzos para no llorar pero habló con la voz quebrada por la emoción cuando recibió del mandatario colombiano el pabellón nacional y la orden de San Carlos, una distinción reservada para los colombianos más prestantes.   

En el acto, que se realizó en el salón de Gobelinos de la sede presidencial, Ibargüen fue interrumpida dos veces por la emoción que no ocultaba por el homenaje de Estado que le rendía la Presidencia.  

Duque le dio las gracias a nombre del pueblo colombiano y pidió el acompañamiento de Dios para que en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio conquiste una nueva medalla de oro.

En la ceremonia estuvieron presentes representantes del atletismo nacional e internacional que aplaudieron repetidamente a la deportista que habló de sus grandes esfuerzos y sacrificios para llegar al sitio donde ha llegado, pero al mismo tiempo, cuando no podía continuar por su emoción, dijo que hoy es el día en el que la han visto más débil.

Carlos Ruiz

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