Con miles de colombianos dejándose el alma en cada grito, y Radamel Falcao García dialogando con el balón antes del pitazo inicial, los connacionales salieron dispuestos a sorprender a los europeos desde el comienzo con velocidad y el talento de Juan Fernando Quintero.

Pero las cosas no salieron bien, durante 92 minutos el marcador jugó en contra y solo con un gol de Yerry Mina en el minuto 94 del encuentro la esperanza retornó.

Luego de los 30 minutos de adición, las cosas se definieron en penales: Mateus Uribe y Carlos Bacca erraron sus lanzamientos e Inglaterra avanzó a cuartos, donde jugará el sábado con Suecia, vencedor ante Suiza.

Las caras de los jugadores colombianos lo dicen todo, una desilusión que conmueve al país entero y que se aplaude después de dejar todo en la cancha, pese a la criticada actuación arbitral.

James y Colombia dijeron así adiós al torneo entre lágrimas mientras los ingleses, en el cuadro teóricamente sencillo, sueñan con llegar a una final que no visitan desde que fueron campeones en su suelo en 1966.

Con información de AFP