Los mejores squashistas del mundo son los egipcios.

Y el número uno es Mohamed Elshorbagy, quien nació en Alejandría, hace 25 años y desde noviembre de 2014, se convirtió en el mejor.

Su hermano, es Marwan, de 22 años, que empezó a practicar a los 8 años. Desde 2010, viven, estudian, practican y juegan squash juntos en Bristol, Inglaterra.

Cinco veces se han enfrentado en partidos de la Asociación de Profesionales de Squash y en todas, Mohamed, le ha ganado a Marwan.

Mohamed Elshorbagy, lleva 15 meses convertido en el mejor del mundo y espera seguir allá, hasta que otro egipcio, ojalá su hermano, lo releve.