Una banda dedicada a la trata de personas y de prostitución masculina fue desarticulada en Cádiz, España. Allí, liberaron a seis futbolistas colombianos y uno argentino (menor de edad) que estaban siendo explotados sexualmente.

A través de un comunicado de prensa, la Guardia Civil reveló que en la operación ‘Promises’ lograron la captura de tres personas por trata de seres humanos con fines de explotación sexual y prostitución lucrativa.

De acuerdo con medios internacionales, los deportistas arribaron al país europeo asesorados por un supuesto entrenador y un teórico ojeador. Ellos ofrecían alojamiento y los medios para probarse en clubes de la zona.

Sin embargo, nada de esto era cierto. Según aseguró la Guardia Civil, el desenlace de esta falsa promesa era completamente distinto, los jóvenes eran incitados a prostituirse.

Según las autoridades, la organización los recogía en el aeropuerto y los trasladaba hasta Prado del Rey (Cádiz), donde les retenían su documentación y les quitaban el dinero que llevaban consigo para controlarles en todo momento.

En el comunicado oficial, se especificó que, para facilitar el control que ejercían sobre sus víctimas, los tenían hacinados en una casa y sólo les permitían relacionarse entre ellos, manteniéndolos en la más absoluta indigencia, llegando en ocasiones a tener que mendigar para poder subsistir.

En el relato de las autoridades, cuentan que, ante esta situación, la alternativa que la organización les ofrecía era participar en un chat de contactos homosexuales, que era gestionado y controlado por el líder de la organización.

Pero la pesadilla no quedaba ahí, según los informes de los medios españoles. Apenas había un pago por estos hechos, los líderes del clan delictivo se aseguraban de quedarse con el dinero y amenazaban a los siete muchachos con contarle a sus familias en Colombia y Argentina.

Se encontraban en una circunstancia totalmente vulnerable. Han venido totalmente engañados y estafados por estos presuntos delincuentes. Una situación dramática que ha caído en nuestro pueblo como un jarro de agua fría«, declaró la alcaldesa Vanesa Beltrán en Todo Noticias, un medio español.

La explotación sexual duró siete meses y de acuerdo con La Nación, “ahora, las autoridades españolas pusieron a disposición de los juveniles sudamericanos recursos de distintas administraciones en materia psicológica, sanitaria y social”.