La primera, de las muchas sanciones deportivas para Rusia, llegó el pasado 25 de febrero en la Champions, cuando la UEFA le quitó la sede de la final de la Liga de Campeones del próximo 28 de mayo al estadio Gazprom en San Petersburgo.

Posteriormente, se dio el anunció del Manchester United que finalizó relaciones con la aerolínea rusa Aeroflot. El club Schalke 04 de Alemania suspendió el contrato con Gazprom empresa energética estatal rusa que lo patrocinaba, a esto se sumó la Fórmula 1 que anunció que se cancelaba el gran premio de Sochi para el 24 de septiembre. La Euroliga, máxima competencia de baloncesto de Europa no contará con los tres equipos rusos que jugarían la temporada.

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Decisiones fuertes se dieron hoy; la FIFA en conjunto con la UEFA informó que suspenden a todos los clubes rusos, así como a sus selecciones nacionales por lo que no podrán estar en ninguna de las competiciones de la FIFA y la UEFA hasta un nuevo aviso. Además la UEFA estaría pensando en finalizar su vínculo con la empresa GAZPROM que aporta 40 millones de euros anualmente a la entidad.

También hoy, el Comité Ejecutivo del Comité Olímpico Internacional recomendó que las federaciones deportivas internacionales y los organizadores de eventos deportivos no inviten ni permitan la participación de atletas y funcionarios rusos y bielorrusos en ninguna competencia internacional.

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