Aunque no pudo derrotar a su rival de Uzbekistán, el pugilista colombiano Yuberjen Martínez se echó al bolsillo a los colombianos. Su humildad al aceptar la decisión de los jueces demostró toda su calidad humana. La medalla de plata tiene un gran significado, pues el boxeo olímpico solo había cosechado preseas de bronce.

En Chigorodó, tierra donde vive la familia de nuestro pugilista hubo fiesta. La medalla de plata se celebró como si fuera de oro. En el barrio Brisas de Urabá el papá de Yuberjen se mostró satisfecho, mientras su mamá recordó que el municipio necesita urgentemente un verdadero gimnasio para poder sacar más campeones como Yuber.