El clavadista vallecaucano Orlando Duque prometió que saltaría desde un témpano en la Antártida y no sólo cumplió, sino que realizó tres exhibiciones sumergiéndose en aguas que rondaban los 25 grados bajo cero. Algo para admirar, no tanto para imitar.

Ha saltado por todo el planeta, pero fue hasta los confines del mundo para vivir una experiencia fuera de los 5 continentes.

“Era un sueño que tenía saltar desde un iceberg”, Dijo Orlando Duque, clavadista profesional.

Admite que ha sido el lugar más lejano e inaccesible de llegar.

“El problema principal es la hipotermia… peligroso”, aseguró Duque.

Pero no le bastó un intento, su reto lo cumplió con 3 saltos.

“En total hice 3 saltos y uno tarda en volver a calentarse, se siente cansancio en las horas siguientes” explicó el deportista.

Al objetivo no solo se llegaba con la preparación física y mental, también con un traje de neopreno de 7 milímetros de grosor y equipamiento especial para su inmersión.

“Una temperatura de 1 grado ni de la nevera sale el agua así” dijo el vallecaucano.

Las condiciones climáticas que incluían pequeños copos de nieve hacía más dificultoso el lugar elegido.

“Un iceberg esta flotando… complicando. No hay agarre para saltar y se necesita impulsar, la sensación térmica era de hasta -25°” concluyó el deportista.

Salto inolvidable en medio de una expedición científica colombiana con proyectos de investigación que tuvo como colofón un reto deportivo con el más experimentado saltador de altura del planeta, el vallecaucano Orlando Duque.