El Comité de Seguridad Nacional de Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés), emitió los resultados preliminares de la investigación.

El accidente del pasado 26 de enero que cobró la vida de nueve personas, entre ellas Kobe Bryant y su hija Gigi, continúa siendo investigado por las autoridades estadounidenses.

En el boletín preliminar, la NTSB informa que el panel de instrumentos del helicóptero fue totalmente destruido en el impacto que causó un cráter de 7,3 por 4,5 metros de diámetro con una profundidad de poco más de medio metro.

La fuerza del impacto fue tan grande, que a 38,7 metros del cráter se encontraron ambos motores, el fuselaje completo, el panel de instrumentos, partes de la cabina y otras partes claves de la aeronave.

Dentro de la investigación también se menciona la última comunicación del piloto con la torre de control en la que solicita permiso para subir a 4.000 pies para poder esquivar la neblina.

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Sin embargo, los investigadores determinaron por la data recolectada que el helicóptero en el que viajaba Bryant y su hija apenas llegó a los 2.300 pies antes de tratar de girar a la izquierda y luego precipitarse con una velocidad de caída de 1.219 metros por minuto; luego se estrelló contra la montaña.

La NTSB aún no determina una causa probable para el accidente, pero asegura que en un lapso de 12 a 18 meses tendrá la investigación completa que le podrá ayudar a determinar esto.

En el accidente fallecieron nueve personas: Kobe y Gianna Bryant, John Altobelli, Keri Altobelli, Alyssa Altobelli, Sarah Chester, Payton Chester, Christina Mauser y el piloto, Ara Zobayan.

En este enlace encuentras el comunicado completo de la NTSB.