Este 28 de noviembre se cumplen dos años del accidente que cobró la vida de 71 personas luego de que el vuelo 2933 de LaMia, en el que viajaba el equipo Chapecoense, se estrellara en Colombia debido a la falta de combustible y el exceso de peso.

De aquella tragedia solo hubo seis sobrevivientes: tres futbolistas, un periodista deportivo, una azafata y el mecánico de la aeronave. Tras un arduo trabajo de recuperación tanto física como mental, todos ellos han logrado voltear la página de tan penoso incidente.

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Alan Ruschel, el primer rescatado, tuvo que someterse a dos cirugías de columna que podrían traerle como consecuencia una paraplejia. Sin embargo, la recuperación fue todo un éxito y en agosto de 2017 recibió una ovación en Barcelona luego de disputar algunos minutos en el Trofeo Joan Gamper.

Ruschel fue el único que pudo volver a jugar a nivel profesional. Inclusive, este 2018 pudo disputar un total de siete partidos.

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Helio Neto, defensor central de aquel equipo que sorprendió a Suramérica, fue el último en ser rescatado en medio de una dramática escena. Pese a que estuvo en estado crítico y debió recibir varias operaciones, en 2017 volvió a caminar y los médicos aseguraron que lograría continuar su carrera.

A sus 33 años aún no ha podido regresar al campo de manera oficial (sí ha disputado amistosos), pero día a día trabaja para hacerlo y el 2019 será su gran oportunidad de volver a vestir los colores de ‘Chapeco’.

El arquero Jakson Follmann tenía 24 años y se perfilaba como una futura estrella bajo lo tres palos antes del accidente . Sin embargo, su carrera se estancó debido a las secuelas que le quedaron de ese fatídico día.

A Follmann tuvieron que amputarle la pierna derecha y someterlo a una delicada intervención en el tobillo, pero gracias a su tenacidad, se ha adaptado a su prótesis y actualmente es ‘Embajador de la Asociación Chapecoense de Fútbol’, labor que comparte en sus redes sociales.

Rafael Henzel, periodista y relator que viajaba ese día en el avión, fue él único de los comunicadores (20) que se logró salvar. Estuvo hospitalizado en Colombia durante un mes y luego pudo regresar a su país a seguir ejerciendo su profesión, además de dar charlas de lo ocurrido.

Ximena Suárez, que en su momento se desempeñaba como azafata de LaMia, superó las lesiones físicas que le dejaron el incidente, pero quedó con graves afectaciones psicológicas al punto que se apartó de los aviones y se dedicó a potencializar su carrera como modelo.

El mecánico Erwin Tumiri fue el que menos heridas sufrió y se mantiene trabajando en temas de mantenimiento aeronáutico. Además, estudia para ser piloto comercial en Bolivia.