El piloto francés Romain Grosjean sufrió un escalofriante accidente en la Fórmula 1, el cual acabó con su vehículo y le dejó «quemaduras menores» y «posibles fracturas en las costillas».

El choque obligó a los comisarios a detener momentáneamente el Gran Premio de Baréin de este domingo.

El hecho sucedió en la tercera curva del trazado de Sakhir, donde el monoplaza de Grosjean se salió de la pista tras tocarse con el ruso Daniil Kvyat (AlphaTauri) y chocó a gran velocidad contra las barreras de protección.

Publicidad

En el impacto, el chasis se partió en dos y la gasolina salió, provocando un incendio, pero el piloto de 34 años fue capaz de salir y alejarse del fuego para acudir a una ambulancia.

Este es el video del accidente que le da la vuelta al mundo por la forma en que el vehículo se prende en llamas, provocando zozobra entre los aficionados del automovilismo.

Tras unos minutos que parecieron horas, las cámaras de televisión mostraron al veterano piloto de 34 años salir del habitáculo de su monoplaza y alejarse por su propio pie, aunque tambaleando, de las llamas.

La magnitud de las heridas

El francés confirmó por radio que estaba bien, antes de subirse en el coche médico para ser examinado, siguiendo el protocolo.

Sufrió «quemaduras ligeras en las manos y en los tobillos» pero va bien, anunció rápidamente su equipo en los medios. Fue llevado al hospital en helicóptero. Luego se anunciaron «posibles fracturas en las costillas».

El francés Grosjean publicó en su cuenta de Instagram un video en el que muestra el nivel de sus lesiones, pero a su vez le envió un parte de tranquilidad a toda la afición de la Fórmula 1.

«Gracias por todo el apoyo y a la FIA y los equipos médicos que me cuidaron. Espero verlos a todos pronto», escribió en la publicación el piloto de Haas.

Para los veteranos de la Fórmula 1, las imágenes del accidente recordaron al que sufrió el austriaco Niki Lauda en el circuito de Nürburgring (Alemania) en 1976 o al de su compatriota Gerhard Berger en Imola (Italia) en 1989.

El piloto disputaba su 179º Gran Premio en el circuito de Sakhir, un trazado en el que logró dos de sus 10 podios en la máxima categoría del automovilismo (en 2012 y 2013, ambas con un Lotus-Renault).

«Nunca vi tantas llamas ni un impacto como este», declaró Alan van der Merwe, piloto del coche médico desde 2009.

La Federación Internacional del Automóvil calculó que las llamas provocadas por este impacto fueron más de 130 veces superiores a las que salen de un avión en el momento de despegar.

«Todos los sistemas que hemos desarrollado, el ‘halo’ (un aro metálico que protege la cabeza de los pilotos), las barreras de protección, los cinturones, han funcionado como está previsto», se felicitó Van der Merwe.

El director técnico de la escudería Haas, Günther Steiner, saludó la «rápida intervención de los equipos de emergencia».

«Los comisarios de pista y los operarios de la FIA han hecho un trabajo extraordinario», añadió tras un accidente que calificó de «aterrador».

La carrera quedó inmediatamente interrumpida y se reanudó casi una hora después con el británico Lewis Hamilton (Mercedes) liderando la prueba, seguido por el holandés Max Verstappen (Red Bull) y el mexicano Sergio Pérez (Racing Point).