La número ocho del mundo, la holandesa Kiki Bertens, tuvo que salir de la pista 14 de Roland Garros en silla de ruedas, con el cuerpo paralizado por los calambres.

Aunque este miércoles Bertens derrotó a la italiana Sara Errani en segunda ronda del torneo parisino, el combate que duró cerca de tres horas le pasó factura.

Muslos, brazos, e incluso dedos: todo el cuerpo de Bertens parecía sufrir, durante el partido o sentada en su silla entre cada juego.

El resultado final del partido fue un maratónico (7-6 (7/5), 3-6, 9-7), que demuestra lo duro que resultó para ambas tenistas.

Este es el momento cuando acaba el encuentro y la holandesa Bertens toma una toalla para secar sus lágrimas por el intenso dolor.

Desafortunadamente, ni la intervención de los servicios médicos ni los masajes aliviar sus molestias.

Tal vez el momento más conmovedor es este (video), cuando Kiki Bertens rompe en llanto y grita por el intenso dolor de los calambres que obligaron a la organización a sacarla en silla de ruedas.

Publicidad

Si Bertens se recupera a tiempo, se medirá con la rusa Anastasia Pavlyuchenkova o con la checa Katerina Siniakova por un puesto en octavos de final en el gran slam que se disputa en París, Francia.