Por sus propios medios y sin ninguna clase de ayuda, se dio a la tarea de buscar una universidad en los Estados Unidos para estudiar y jugar fútbol.

Tomó la decisión de partir de Colombia, porque quería ser futbolista profesional y acá no había cómo hacerlo.

Con la ayuda de sus padres, se fue a buscar un mejor futuro en lo que deseaba hacer.

Y mientras estudia para ser investigadora, juega como lateral izquierda, en el equipo Avengers, de la Universidad de ASA.

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Ahora que se enteró que Colombia tendrá liga femenina profesional, está muy contenta.

Seguirá estudiando criminalística y jugando fútbol, hasta que le hagan una propuesta para mostrar que tiene talento para el fútbol.