Para crecer de forma sostenida conforme afianza su recuperación del golpe que supuso la caída de los precios del petróleo en 2014, Colombia debe mejorar su infraestructura, reducir la informalidad y bajar los costos de exportación, indicó el FMI.

Tras última visita de consulta periódica al país, el equipo técnico del organismo internacional realizó las recomendaciones preliminares.

«Las perspectivas de Colombia son favorables», señaló el informe, pero dijo que «para diversificar la economía y depender menos del petróleo es esencial cerrar la brecha de infraestructura y mejorar la eficiencia de los mercados».

Según el FMI, “el aumento de la productividad se logrará a partir de reformas estructurales en infraestructura y transporte, más mejoras en educación y formalización de la economía, y ajustes en comercio exterior, en particular con respecto a aranceles y logística en los puertos”.

«La relajación de la política económica, los precios más altos del petróleo y la coyuntura mundial más favorable elevarán el crecimiento considerablemente de 1,8% en 2017 a 2,7% en 2018, previéndose que la inversión y las exportaciones impulsen la recuperación», concluyó el reporte.