En Colombia se estima que hay actualmente más de 2 millones de personas haciendo teletrabajo, una cifra que antes del inicio de la pandemia no superaba las 122 mil, según un estudio de MinTrabajo y MinTIC.

La nueva normalidad en el marco de la pandemia del COVID-19, un virus que en todo el mundo deja ya más de medio millón de muertos, ha revivido la importancia de la cultura organizacional.

Hay un antes y un después del Coronavirus en las empresas, y en el después, que es el hoy, se ha dado la aparición de nuevos escenarios laborales y con ellos surgen retos y desafíos que deben enfrentar líderes y colaboradores.

El teletrabajo era un tema que se evitaba en las compañías bajo el argumento no probado de la baja productividad y que un empleado necesitaba veeduría in situ para que se lograra una meta corporativa.

Sin embargo, la pandemia, que sorprendió los planes del planeta entero, lo ha vuelto una exigencia, una obligación por las medidas de los Gobiernos. A su vez, es una oportunidad para empleadores y empleados.

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“Creo que el concepto de que trabajar de manera remota es menos productivo, es un concepto del pasado. En los últimos tres meses nosotros hemos trabajado en la virtualidad perfectamente, hemos podido gestionar, hemos podido gestionar las operaciones en una forma muy adecuada”, afirma Sylvester Feddes, Director de pharma de Novartis, experto en cultura organizacional.

El mundo como lo conocíamos no parece aún estar a la vuelta de la esquina; mientras eso sucede, es una necesidad pensar en estrategias que promuevan la confianza entre equipos de trabajo, entendiendo que el individuo va más allá de su rol en una organización.

Un reto es priorizar los tiempos y actividades para que el colaborador pueda equilibrar su vida laboral con la personal.

“Hay un tema importante y es tener conciencia porque el trabajo virtual sí ha tenido un impacto en el balance de vida privada con la vida laboral. Todos somos padres, madres, hijos, cuidadores y esto nunca debemos olvidarlo”, agrega Feddes.

Planear y llegar a acuerdos es vital para optimizar los resultados que impacten de forma positiva el crecimiento del empleado y de la organización que debe conservar su estructura basada en la colaboración y no en la jerarquía.

“Uno de los principales desafíos en esta crisis es liderar equipos en momentos de incertidumbre y volatilidad. Y en mi opinión esta pandemia va a estar con nosotros un poco más de tiempo. Es por eso que es fundamental que las personas de las empresas entiendan la visión y la misión de su organización y se identifique con eso. También mantener la energía y la motivación. Es un momento de hacer las cosas diferentes, innovar y experimentar”, puntualizó el experto.

Otro gran desafío es adaptar los empleos a la nueva realidad, los que se puede y no están integrados al teletrabajo, por falta de tecnología o estrategias. Con los que solo se pueden desarrollar de manera presencial no hay nada qué hacer, no se pueden adaptar.