La OPEP y sus productores aliados, con Rusia a la cabeza, anunciaron que han pactado reducir su producción de petróleo en 1,2 millones de barriles diarios (mbd) durante todo el primer semestre de 2019.

En el caso de los miembros de la OPEP, el recorte es de un total de 0,8 mb/d, que se repartirán por igual entre los países, aunque Libia, Venezuela e Irán quedan exentos del acuerdo, mientras que los países no OPEP reducirán su bombeo en 0,4 mb/d.

Irán no deberá recortar por el peso de las sanciones estadounidenses en su contra, mientras que Venezuela y Libia tienen problemas para mantener sus niveles de producción.

El ministro ruso del Petróleo, Alexander Novak, dijo en rueda de prensa junto a su homólogo saudí, Jalid al-Falih, que «con este recorte el mercado se podrá estabilizar de forma más rápida».

La reunión entre 15 países de la OPEP y nueve no miembros de la OPEP estuvo precedida por seis horas de sesión de la 175 conferencia ministerial de la organización, que pospuso la adopción de una decisión definitiva y la supeditó a la adhesión de sus aliados.