‘Tostao Cafe & Pan’, la popular cadena de tiendas con más de 320 establecimientos en Colombia, anunció que radicó una solicitud a la Superintendencia de Sociedades para negociar una reorganización.

Según un comunicado de la empresa, recurren a esta figura legal para poder cancelar las deudas que tienen con sus acreedores y empleados.

«En Tostao hoy tenemos casi la mitad de nuestras tiendas a nivel nacional cerradas y las medidas de confinamiento nos han representado una pérdida en las ventas de más del 85 %», explicó la empresa.

Actualmente, estos establecimientos ofrecen 3.195 empleos directos, que ahora dependerán de que la compañía logre sanear sus finanzas y pagar el total del pasivo.

En la misiva, Tostao también señaló que desde que surgió su emprendimiento hace cuatro años, la compañía ha aportado al país alrededor de $63.000 millones en impuestos.

Asimismo, resaltó que el 68% de los empleados son mujeres, siendo cabeza de hogar el 50% de estas personas.

Además, señaló que para sus cafeterías ha comprado café a cerca de 8.600 productores colombianos del Eje Cafetero.

Oscuros días en el gremio

La decisión de Tostao de acogerse a la Superintendencia de Sociedades es una estocada más al comercio, en especial al sector de los restaurantes, que viene cerrando importantes establecimientos en el país.

Recientemente se conoció que en Bogotá sitios emblemáticos como La Puerta Falsa y la Romana no aguantaron más la crisis y cerraron.

A ellos se sumaron prestigiosos restaurantes como Bistronomy, Balzac, entre otros.

De acuerdo a un informe de la Asociación Colombiana de Restaurantes, alrededor de 27.600 establecimientos de este tipo han cerrado durante la actual crisis económica.

Estas noticias surgen cuando el Gobierno autorizó un protocolo para que los restaurantes vuelvan a abrir en Colombia, que consiste en respetar ciertas normas para la llamada «nueva normalidad».

Entre las medidas está garantizar el distanciamiento físico de dos metros entre las personas, adecuar baños, toma de temperatura y uso de alcohol glicerinado, desinfección de zapatos, entre otros.

Cabe anotar que este protocolo del Ejecutivo debe pasar por el aval de las autoridades locales y departamentales para su implementación.