España exigirá a partir del próximo 23 de noviembre a los viajeros internacionales procedentes de países de riesgo una PCR negativa, realizada 72 horas antes para poder entrar, y se mantendrán además el control visual y temperatura.

El Formulario de Control Sanitario que todo viajero procedente de países de riego debe cumplimentar antes de su entrada a España recogerá a partir de ahora una pregunta sobre si se dispone de esta prueba.

La PCR se deberá presentar con el documento original en formato papel o electrónico y redactado en español o inglés, informó este miércoles el Ministerio  español de Sanidad.

Según el último informe de este organismo, están en máximo riesgo todos los países europeos, excepto Noruega, Finlandia y Grecia, que serían a priori los únicos exentos de presentar la prueba.

Para terceros países, la referencia será la incidencia básica acumulada por 100 mil habitantes en 14 días, complementado con las capacidades implantadas según se contempla en el reglamento sanitario internacional.

La nueva medida cumple la recomendación europea del pasado 13 de octubre que aconsejaba a los estados miembros basar sus restricciones a los viajes dentro de la Unión Europea en función de la situación epidemiológica, estableciendo un código de colores por zonas.

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Esta medida se suma a los controles sanitarios que ya se llevan a cabo actualmente a todos los pasajeros internacionales en los puntos de entrada, como son los controles visuales y de temperatura en España.

España acumula ya casi 1.400.000 contagios por COVID-19 desde que comenzó la epidemia y se aproxima a la cifra de 40.000 fallecidos, según los datos del Ministerio español de Sanidad.

La incidencia media por 100 mil habitantes en los últimos 14 días llega en España a 524,6 casos, inferior a la de países como Italia (655,4) y Francia (908,5 4), y bastante alejada de Bélgica (1.458,4) y la República Checa (1.390,1).