Decenas de diplomáticos estadounidenses que se encontraban en la embajada de Estados Unidos en Moscú abandonaron el edificio luego de que el gobierno de Vladimir Putin los expulsara como represalia a una medida similar adoptada por la Casa Blanca.

Los empleados de la Embajada de Estados Unidos en Moscú, declarados personas no gratas por el Kremlin, abandonaron el edificio de la delegación.

Los diplomáticos empacaron sus pertenencias en varios camiones que llegaron hasta el recinto, ubicando en pleno centro de la capital rusa, y luego salieron en tres autobuses y varios autos.

Rusia ordenó la semana pasada a 60 diplomáticos estadounidenses que abandonaran el país en represalia por la expulsión de Estados Unidos del mismo número de rusos.

Esta medida forma parte de una disputa cada vez más profunda sobre el envenenamiento con agentes neurotóxicos rusos de Sergei Skripal y su hija Yulia.

Más de 150 diplomáticos han sido expulsados por Gran Bretaña y sus aliados, mientras que el gobierno de Vladimir Putin ha ordenado movimientos recíprocos y niega su participación en los hechos.