El Ejército israelí atacó dos puestos militares del movimiento islamista Hamás en Gaza, en respuesta al lanzamiento de más de 200 globos con sustancias inflamables. En lo que se convirtió en la peor escalada de tensión desde 2014.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que la lucha es prolongada y que están decididos a ganar.

“Es importante que Hamás entienda que se enfrenta a un muro de hierro y este muro está compuesto, en primer lugar, de un Gobierno decidido, un fuerte liderazgo local y una comunidad sionista que seguiremos fortaleciendo y, por supuesto, del Ejército de defensa de Israel”, sostuvo Netanyahu.

El Ejército israelí recibió instrucciones de seguir atacando, en medio de un conflicto que desde el pasado 30 de marzo deja cientos de muertos y centenares de heridos, en el marco de la llamada “Gran Marcha del Retorno”.